La recorrida por el establecimiento “Iviri Tingai” volvió a dejar una señal de que alguien estuvo moviéndose por la zona. Policías rurales y efectivos de Prefectura Naval con asiento en Ituzaingó se metieron a pie por el monte y, durante el rastrillaje, encontraron un caballo atado y completamente solo, en un lugar donde difícilmente hubiera llegado por casualidad.
Por la forma en que estaba oculto y sujeto, los investigadores sospechan que el animal habría sido dejado allí para ser utilizado por personas que ingresan clandestinamente a los campos para cometer delitos rurales. El caballo fue llevado hasta la base de la Policía Rural para ponerlo a resguardo, mientras ahora se trabaja para encontrar a su dueño y determinar cómo terminó en ese lugar.
A veces los cuatreros se van rápido… pero dejan atrás cosas que empiezan a contar por dónde anduvieron.
