Peajes en Corrientes: estudian una fuerte suba de tarifas mientras 150 trabajadores fueron desvinculados
La relicitación de los corredores viales nacionales ya impacta en Corrientes. Los empleados de las estaciones de peaje de Riachuelo, Ituzaingó y el puente General Belgrano fueron desvinculados, mientras se proyecta un importante incremento en las tarifas. En el caso del cruce entre Corrientes y Chaco, el valor para autos podría pasar de $1.500 a alrededor de $3.480.

El sistema de peajes de Corrientes atraviesa una etapa de profundas modificaciones. En medio del proceso de privatización y nueva concesión de rutas nacionales, unos 150 trabajadores fueron desvinculados de las estaciones del corredor vial del Litoral, mientras avanzan las definiciones sobre un nuevo esquema tarifario que podría implicar fuertes aumentos para los usuarios.
La medida afecta a trabajadores que prestaban tareas en las estaciones ubicadas en Riachuelo, Ituzaingó y el puente interprovincial General Belgrano, uno de los principales puntos de conexión entre las provincias de Corrientes y Chaco.
Según la información conocida hasta el momento, los empleados deberán continuar trabajando hasta el lunes 31 de agosto, mientras que su continuidad laboral dependerá de las decisiones que adopte la nueva empresa concesionaria. El proceso genera preocupación debido a que los nuevos sistemas previstos para el cobro contemplan una mayor automatización.
Un posible aumento que supera el 100%
Uno de los puntos que mayor preocupación genera es la futura tarifa de los peajes. La adjudicación oficial del denominado Tramo Litoral estableció una oferta de $2.876,04 sin IVA cada 100 kilómetros para la nueva concesión, que tendrá una duración de 20 años.
La propuesta corresponde a la Unión Transitoria conformada por JCR S.A. y Néstor Julio Guerechet S.A., que quedó ubicada en el primer lugar para la concesión del Tramo Litoral. Con impuestos, el valor de referencia para vehículos livianos se estima en aproximadamente $3.480, aunque la tarifa definitiva deberá ser instrumentada conforme al nuevo esquema.
Actualmente, los vehículos particulares abonan $1.500 para utilizar el cruce del puente General Belgrano y la estación de Riachuelo. De concretarse el nuevo valor estimado, el costo para los automovilistas se incrementaría en más del 130%.
El fin del beneficio de las 24 horas
Otro cambio que podría afectar especialmente a quienes cruzan diariamente entre Corrientes y Resistencia es la eliminación del beneficio que permitía volver a utilizar el puente dentro de las 24 horas sin pagar nuevamente.
En la práctica, esto significaría que un trabajador o estudiante que cruce todos los días entre ambas provincias podría afrontar un gasto cercano a los $7.000 diarios solamente en peajes, considerando dos cruces por jornada con una tarifa estimada de $3.480 cada uno.
Incertidumbre laboral
La situación de los trabajadores también genera inquietud. Aunque las indemnizaciones comenzaron a ser liquidadas, la continuidad de los puestos de trabajo dependerá de las decisiones que adopten las nuevas concesionarias.
La implementación de sistemas de cobro automatizado, como mecanismos con código QR y modalidades sin barreras, podría reducir la necesidad de personal en las cabinas tradicionales.
Un cambio que impactará en toda la región
El nuevo esquema forma parte de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones, impulsada por el Gobierno nacional para transferir nuevamente a manos privadas la operación y el mantenimiento de distintos corredores viales.
En Corrientes, las modificaciones no solo impactarán sobre las estaciones actuales. Los pliegos también prevén la posibilidad de incorporar nuevas estaciones de peaje en sectores de la Ruta Nacional 12, ampliando el sistema de cobro en la provincia.
Con despidos ya concretados y un fuerte incremento tarifario en estudio, el futuro de los peajes se convirtió en un tema de creciente preocupación para trabajadores y usuarios. La definición final de las tarifas y de las condiciones laborales será clave en los próximos días, en un contexto donde la modernización del sistema podría modificar de manera profunda la forma de circular y trabajar en las rutas del Nordeste argentino.
