La noche del 23 de junio volvió a convertirse en una de las más emotivas y representativas para los ituzaingueños. Con una multitud acompañando cada momento, la comunidad recibió la llegada del Día de San Juan Bautista, Santo Patrono de Ituzaingó, en una celebración cargada de fe, identidad y tradiciones que se transmiten de generación en generación.
Todo comenzó con la tradicional salida del Toro Candil desde la Biblioteca Popular Guido Spano, iniciando un recorrido por las principales calles de la ciudad hasta llegar al Multiespacio San Juan Bautista. Esta antigua costumbre, profundamente arraigada en la cultura popular, simboliza la alegría comunitaria y el espíritu festivo que caracteriza a las celebraciones patronales, convocando a vecinos y visitantes a acompañar su paso entre música, luces y emoción.
La recepción del Toro Candil estuvo encabezada por el intendente Emilio Nicolás, quien tuvo el honor de encender el fuego y participar junto a miembros de la comunidad del recorrido previo a uno de los momentos más esperados de la noche.
A la medianoche, ya en el inicio del 24 de junio, se llevó adelante la tradicional Quema del Muñeco y el esperado Cruce de Brasas. Esta práctica, sostenida por la fe popular, es realizada por hombres y mujeres que atraviesan las brasas encendidas como muestra de devoción, agradecimiento o cumplimiento de promesas a San Juan Bautista, renovando así su compromiso espiritual y la confianza en la protección del Santo Patrono.
El momento contó además con la presencia del gobernador Juan Pablo Valdés, funcionarios provinciales, autoridades municipales y representantes de localidades vecinas, quienes acompañaron una de las expresiones culturales y religiosas más importantes de la región.
La celebración continuó con destacados espectáculos musicales que dieron brillo al festival y mantuvieron el entusiasmo del público durante toda la madrugada.
Con una gran convocatoria y una profunda demostración de fe, tradición y sentido de pertenencia, Ituzaingó recibió el Día de San Juan Bautista, reafirmando una vez más una de las manifestaciones culturales y religiosas más significativas del calendario corre
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