Nuevo golpe al bolsillo para miles de familias argentinas. El precio de la garrafa de gas de 10 kilos ya alcanzó los $28.500 en varios puntos de venta, consolidando una fuerte escalada que impacta de lleno en hogares que dependen del gas envasado para cocinar y calefaccionarse.
Si se toma como referencia valores de comienzos de año, cuando en distintas provincias se conseguía entre $16.000 y $17.000, el aumento acumulado ronda entre 67% y 78%, por lo que la suba cercana al 70% en menos de cuatro meses resulta consistente con los relevamientos actuales.
En abril, distintos medios del país reportaron precios que van desde los $19.000 hasta más de $27.000, según la zona, modalidad de pago y entrega a domicilio. Incluso en algunas regiones ya se detectaron valores superiores a los $30.000.
La situación genera preocupación de cara a la llegada de las bajas temperaturas, ya que aumenta el consumo y muchas familias deberán destinar una mayor parte de sus ingresos a un servicio esencial.
Mientras tanto, consumidores reclaman controles y medidas que permitan frenar otra cadena de aumentos que amenaza con seguir profundizando el costo de vida.
