En la apertura de Sesiones Ordinarias, el intendente de Ituzaingó dejó un mensaje con fuerte contenido político e institucional: el municipio avanza hacia un modelo de ciudad ordenada, productiva y moderna, con un Estado presente pero eficiente, y con el sector privado como motor del crecimiento.
El discurso marcó una línea clara: gobernar no es improvisar ni administrar crisis permanentes, sino planificar estratégicamente el desarrollo.
Desarrollo con planificación y reglas claras
La concreción del primer tramo de la Costanera —impulsada junto a la Entidad Binacional Yacyretá con una inversión de 9 millones de dólares— simboliza una nueva etapa de infraestructura pensada como política estructural y no como acción aislada.
A esto se suma:
Pavimentación de arterias estratégicas.
270 cuadras con cordón cuneta e iluminación.
Apertura de nuevas calles y entubamientos.
Inversión sostenida en maquinaria propia.
El mensaje político es claro: infraestructura para igualar oportunidades y ordenar el crecimiento urbano.
Producción y empleo genuino: la base del desarrollo
En línea con una visión desarrollista moderna, el intendente destacó la transformación del antiguo matadero en un frigorífico modelo regional, con una inversión de 1.600 millones de pesos y una segunda etapa proyectada de 900 millones más.
La planta industrial no es solo una obra pública; es una decisión estratégica para:
Generar valor agregado.
Garantizar seguridad alimentaria.
Fortalecer la cadena productiva regional.
Crear empleo formal y sostenible.
Aquí aparece un eje doctrinario central: el Estado invierte para crear condiciones, pero el desarrollo real lo genera la producción y el trabajo privado.
Un Estado que acompaña, no que reemplaza
En materia social, la gestión puso énfasis en inclusión, pero con enfoque de promoción y no de dependencia:
Centros de desarrollo infantil y discapacidad.
Escuela de Oficios.
Articulación con universidades.
Programa Huertas Familiares.
Apoyo a microemprendedores.
Transporte estudiantil y formación laboral.
La política social se plantea como herramienta de movilidad y no como asistencialismo permanente.
Turismo como industria estratégica
La refuncionalización del Corsódromo y el impulso a eventos deportivos y culturales buscan romper la estacionalidad y convertir a Ituzaingó en destino activo todo el año.
La Copa Latinoamericana, los carnavales y los espectáculos masivos no se presentan solo como entretenimiento, sino como economía en movimiento para hoteleros, gastronómicos y comerciantes.
Tres ejes para consolidar un modelo de ciudad
El intendente sintetizó su gestión en tres pilares:
Desarrollo y trabajo.
Infraestructura y servicios.
Cercanía y participación.
La definición final fue contundente: una ciudad ordenada, productiva, moderna y con oportunidades reales para todos.
Con una impronta republicana, planificación estratégica y fuerte apuesta al desarrollo productivo, Ituzaingó busca consolidarse como uno de los polos emergentes de la provincia, combinando eficiencia estatal, inversión en infraestructura y protagonismo del sector privado.
