Un operativo de la Policía Rural de Santo Tomé derivó en una investigación por presunta caza furtiva y por la procedencia de un vehículo que tenía un pedido de secuestro por robo.
El procedimiento se llevó a cabo sobre la Ruta Provincial N° 40, donde los efectivos interceptaron un Fiat Uno en el que se desplazaban cinco hombres. Durante la inspección del vehículo, encontraron en el baúl un rifle de aire comprimido modificado, aparentemente calibre .22, que no contaba con la documentación correspondiente.
Ante esta situación, el arma, el automóvil y sus ocupantes quedaron a disposición de la Justicia, mientras se iniciaron las actuaciones para determinar las circunstancias del hecho.
Sin embargo, la investigación tomó un nuevo rumbo al día siguiente, cuando personal de Verificación de Automotores realizó una inspección sobre el Fiat Uno.
Los efectivos detectaron que la numeración del chasis no coincidía con la correspondiente al vehículo de fábrica. Tras realizar las consultas pertinentes, se estableció que dicha numeración pertenecía a otro Fiat Uno que registraba un pedido de secuestro por robo desde diciembre de 2024.
La solicitud había sido emitida en la localidad de Merlo, provincia de Buenos Aires.
De esta manera, el procedimiento que comenzó con el hallazgo de un arma en el baúl de un automóvil derivó en una investigación de mayor alcance, que ahora busca determinar la procedencia del vehículo y la participación de los cinco hombres involucrados.
La causa continúa bajo intervención judicial.

